Las infiltraciones de ácido hialurónico se han convertido en una opción ampliamente utilizada dentro del tratamiento conservador de la artrosis de rodilla. Actualmente, los profesionales sanitarios pueden elegir entre formulaciones reticuladas (cross-linked) y no reticuladas (non cross-linked), cada una con características físicas y aplicaciones clínicas diferentes.
Comprender estas diferencias permite seleccionar la opción más adecuada según las necesidades del paciente y los objetivos del tratamiento.
El ácido hialurónico no reticulado posee una estructura muy similar al ácido hialurónico presente de forma natural en el líquido sinovial.
Sus principales funciones incluyen:
Gracias a su estructura natural, se integra fácilmente en el entorno articular.
El ácido hialurónico reticulado ha sido modificado químicamente para crear enlaces adicionales entre las cadenas de ácido hialurónico.
Esta estructura proporciona generalmente:
Estas propiedades permiten mantener durante más tiempo el soporte biomecánico de la articulación.
Ácido Hialurónico No Reticulado
Presenta una estructura muy similar al ácido hialurónico natural.
Ácido Hialurónico Reticulado
Incorpora enlaces moleculares adicionales que aumentan su estabilidad.
Las formulaciones reticuladas suelen presentar una viscosidad más elevada, mientras que las no reticuladas ofrecen una dispersión más fluida dentro de la articulación.
La reticulación permite que el producto permanezca durante más tiempo antes de su degradación fisiológica.
La elección entre ambas formulaciones depende de:
Ninguna formulación es universalmente superior; ambas tienen indicaciones específicas.
Independientemente del tipo de formulación, las infiltraciones de ácido hialurónico están destinadas a:
Siempre deben ser administradas por profesionales sanitarios cualificados.
Orthosyn Medikal ofrece una amplia gama de inyecciones intraarticulares estériles de ácido hialurónico obtenidas mediante fermentación microbiana.
El portafolio incluye:
Estas soluciones proporcionan a los profesionales sanitarios flexibilidad para tratar distintas fases de la artrosis de rodilla.
Tanto el ácido hialurónico reticulado como el no reticulado desempeñan un papel importante en el tratamiento moderno de la artrosis.
La elección de la formulación más adecuada debe basarse en la evaluación clínica del paciente, la experiencia del médico y los objetivos terapéuticos, permitiendo un tratamiento más personalizado y eficaz.